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domingo, 16 de febrero de 2014

Grandes cuestiones con respuesta científica II


¿Si llueve y no llevas paraguas, cómo te mojas menos: andando o corriendo? 

    Cada una de las dos opciones tiene su aquel: si caminas a velocidad normal pasas más tiempo bajo el agua; si corres da la impresión de que te impactarán más gotas. El asunto se complica si hay que tener en cuenta la dirección e intensidad de la lluvia. Al respecto se ha publicado de todo: desde quien cree que es mejor correr que andar y da una prueba geométrico-matemática a quien a la inversa considera que es mejor andar (despacio) que correr (rápido). La comprobación empírica la hicieron Los cazadores de mitos, y aunque por los pelos –pero decididamente poca precisión científica— ganó la opción «andar». 

    Otros expertos también han considerado que el problema es difícil de resolver, así que la respuesta es que no hay una conclusión definitiva. Mejor irse cantando alegremente.

¿Cuántos coches caben aparcados en línea en una calle? 

    Aunque unos aparquen más cerca y otros más lejos, dejando huecos irregulares con el tiempo, la respuesta correcta es 0,74759 coches por cada «coche teórico», es decir que la densidad de coches suele ser del 75% sobre el máximo posible si todos estuvieran en contacto. El matemático que lo investigó lo llamó la constante de Rényi. Siguiendo con el tema automovilístico, otro matemático encontró la fórmula para el aparcamiento perfecto en línea, en la que influyen cuatro factores: el radio de giro, la distancia entre ruedas, el tamaño del coche y el ancho del coche junto al que aparcas.

¿Cuál es el mejor momento para comprar un billete de avión? 

     Las tarifas de avión son tan impredecibles como incomprensibles, y el hecho de que podamos acceder a ellas a través de Internet no hace sino volvernos más locos todavía: los precios cambian de un día para otro, incluso a veces en cuestión de horas o minutos. El dilema es si comprar un billete que parece barato ahora o esperar otra semana a ver si los precios bajan: puede que las plazas se agoten antes. Pues bien, según un economista japonés que ha investigado la cuestión hay una complicada fórmula que resuelve el problema: el mejor momento para comprar los billetes es ocho semanas antes de la fecha de salida. 
    Como truco adicional, dice que suele ser más barato comprarlos por las tardes, porque las compañías publican precios más caros por las mañanas dado que es cuando suelen reservarse los billetes para viajes de negocios.

¿Cuál es la ecuación de un botijo? 

     No podía faltar una recopilación de ecuaciones de científicos locos sin la referencia obligada a este «producto nacional», que sólo sería comparable a un análisis con la fórmula de la productividad de la fregona o la redondez del chupa-chups. 

    La ecuación del botijo es una joya de la física divertida, de los detalles inesperados y toda una lección de termodinámica, de paso. Las fórmulas en cuestión datan de mediados de los años 90, cuando unos profesores de de la Escuela Técnica de Industriales de la Politécnica de Madrid se propusieron explicar con tanto detalle y precisión como fuera posible cómo funciona un botijo. Y dicho y hecho: su trabajo saltó de las aulas a los periódicos y noticieros nacionales e internacionales. Que no se diga que no exportamos ciencia.
  

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